Si quieres fortalecer tu espalda, el remo con mancuerna es tu mejor aliado. Este ejercicio unilateral, lo realizas primero con un brazo y luego con el contrario, nos permite realizar un rango de movimiento en el que podemos conseguir mover cargas bastante elevadas. Por el contrario, es fácil caer en la tentación de una técnica mal ejecutada para poder mover más peso, lo que como siempre será contraproducente y nos puede llegar a causar lesiones importantes en espalda y dorsal.
El remo con mancuerna o dumbbell row implica a todos los músculos de la espalda, hombro y del brazo. Para realizarlo solo necesitas una mancuerna. Como siempre te recomendamos empezar con un peso asequible que te permita ejecutar altas repeticiones manteniendo una técnica impoluta antes de subir a pesos mayores.
Beneficios del remo con mancuerna
- Ayuda a fortalecer toda la espalda.
- Permite trabajar la hipertrofia.
- Es un movimiento que mejorará nuestra postura y nos será muy útil en ejercicios como el peso muerto.
- Lo pueden realizar atletas experimentados y novatos, simplemente variando el peso.
¿Qué músculos trabaja el remo con mancuerna?
Dorsal ancho, redondo mayor y posterior del deltoides. También, trapecio, bíceps y hombro.
Guía para hacer un remo con mancuerna perfecto
Vamos a empezar por lo básico, ¿qué necesitamos para hacer el remo con mancuerna?
Una mancuerna de un peso que controlemos y una superficie, plana o inclinada, dependiendo de la variable que ejecutemos. Hoy nos vamos a centrar en remo con mancuerna sobre banco plano. Por lo tanto, necesitaremos un banco plano, o algún tipo de superficie sobre la que apoyarnos y que permita aumentar el recorrido de la mancuerna.
Si usamos un banco plano, lo que haremos será colocarnos en el lado izquierdo del banco y apoyar sobre él la rodilla derecha. La tibia también queda apoyada, así ganaremos algo de estabilidad. La mano derecha también se apoya en el banco, puedes elegir apoyar la palma o si el grosor del respaldo lo permite, agarrarlo por la parte superior.
La pierna izquierda queda apoyada en el suelo, ligeramente retraída, y es esta la que digamos sostiene la parte izquierda del cuerpo, por lo que planta el pie por completo.
Con la mano izquierda agarramos la mancuerna y con ella realizaremos el movimiento del remo.
La espalda debe mantenerse neutra, evitando curvaturas, ni excéntricas ni concéntricas. Cuidado con la tensión el cuello, este debe quedar neutro también.
Ya colocados pasamos a realizar el movimiento del remo.
El brazo que sostiene el peso está completamente extendido, como tenemos activada toda la espalda, el cuerpo no se vence hacia el lado del peso. La torsión de la espalda hacia el lado del peso debe ser mínima.
Cuando realicemos el remo, imaginamos que lo que buscamos es llevar el codo en vertical hacia el techo pasando por la cadera. Para esto trata de que el brazo ascienda lo más cerca posible de tu cuerpo (sin golpear el banco).
Al acabar el movimiento puedes tratar de alargar el recorrido con una ligera torsión de espalda y tronco hacia el lado opuesto al peso, buscamos tensión, no dolor.
Para hacer descender el peso lo hacemos de forma controlada, no lo dejamos caer como un peso muerto, la espalda, hombro y brazos siguen activados en todo momento para que la mancuerna descienda por la vertical hasta conseguir la extensión completa del brazo.
¿Qué debes evitar?
Que sea el tronco el que realice el levantamiento: Si la torsión del tronco es excesiva el levantamiento no fortalecerá tu espalda, más bien todo lo contrario, podrías dañártela.
No mantener activa la espalda: Trabajar con la espalda laxa provocará que debas realizar movimientos anexos, como la torsión para ejecutar el movimiento y hará que no puedas mantener la espalda neutra.
Usar un peso demasiado elevado: Una carga para la que no estás preparado te hará imposible hacer el movimiento correctamente con la activación escapular. Además, reducirás el recorrido y podrías no poder sostener la bajada del peso.
Variantes
Remo en plancha: En posición de plancha agarramos 2 mancuernas, con los brazos estirados y lo que hacemos es realizar elevaciones alternas. El recorrido es menor, y la carga que moveremos también será menor, pero nos puede servir como ejercicio complementario o incluso dentro de un wod.
Remo de pie inclinado: Ideal si careces de banco o superficie elevada. Flexionamos la pierna contraria a la del peso hacia adelante y nos apoyamos sobre esa rodilla. Importante mantener la espalda neutra todo el recorrido y evitar el balanceo del brazo.
Remo sobre banco inclinado bilateral: Tumbados sobre el banco inclinado boca abajo realizamos elevaciones con ambas mancuernas a la vez. El peso que podremos mover será menor, pero nos permitirá grandes avances.
Esperamos que esta guía te sea útil y la pongas en práctica para conseguir una espalda fuerte que soporte todas tus actividades deportivas y de tu vida diaria.
¡Nos vemos en el box!
